De nuevo jueves. De nuevo Pinxu-Panxo experience!!!
Salgo
corriendo del trabajo, literalmente. Solo tenemos por delante 2 horas para
hacer algo de pinxupanxeo y el tiempo apremia!
Subo las escaleras del metro en Llucmajor de 3 en 3 y me dirijo a la Bodegueta d'en Miquel. No sé cómo me lo monto pero
siempre llego la última, aunque soy la más motivada de todos!!
Eso sí,
suelto el bolso en la mesa justo a tiempo para comerme el pincho del día, un blini con mejillón y tomate, que bueno, no me entusiasmó especialmente (ni vulgarmente), pero como la gusa es la gusa, lo engullí en dos bocados.
Mi percepción
del local, es una gozada. Hay dos Bodeguetes d'en Miquel, pero la auténtica, la
de la calle Jardines de Alfàbia, me rechifla! Además hay un ambientazo máximo! Sin duda,
la ruta de pinxu panxo está causando furor, porque todos los locales visitados
por el momento, están llenos de gente!!
Para no irme con mal sabor de boca (y porque alguien me ha chivado por el pinganillo
que el segundo pincho tiene una pinta de muerte) hacemos una otra ronda!
Un
rollito de cecina con queso de nueces que es un auténtico placer de dioses. La
cecina estaba superior. De verdad que si, y el relleno... bueno, los amantes del
queso coincidirán que la fusión de ambos en boca, era extraordinaria!!!
Una
llamada exprés que anuncia nuevas incorporaciones al equipo de pinxupanxeros, es la excusa perfecta para
cambiar de bar. Nos vamos a Los Pinchitos, a catar esa brocheta de cerdo adobado,
bacón, cebolla, pimiento de padrón y patatillas fritas! A mí que los pinchos me
encantan, me pareció bien majo! La carne estaba muy rica, y aunque el
servicio no fue muy rápido que dijéramos, nos comimos el asunto con ganas!
Eso sí,
mientras acabamos con los pinchitos, teníamos la mirada puesta en el Garciz y
su dúo de delicatesen: el primero, una base con jamón y triángulos de queso
decorados con pimiento y aceituna, y el segundo, lacón con queso y pimiento
rojo... el escaparate de esta selecta charcutería ya invita a comprar manjares máximos
y nos hacia especial ilusión estrenarnos en este local de Pi i Molist!!! pero
OJO!! Que resulta que cierra a las 21:30, lo que implicó, desgraciadamente, que
nos quedáramos con la ganas!!
Cundió el
pánico totalmente!!! Queda media, donde vamos!?!?!?!?
Optamos
por el 7 lunas... y sintiéndolo en lo más profundo de mi corazón, salí triste y
decepcionada!! porque aunque la carne de entraña argentina con chimichurri
estaba muy buena, tardaron más de media hora en servirnos, y encima
nuestros pinchos no llevaban ni esparrago triguero ni tomatito cherry... una
verdadera pena, la verdad!!!
Las horas
que eran ya, sabíamos que o íbamos al Sibaris o nos íbamos a quedar con
hambre!!!
Apuramos
tanto que no pudimos deleitarnos con el pincho de magra con chorizo, pero si
pudimos comernos uno de sus famosos revoltillos, el de patatas, cebolla,
morcilla y chorizo, que como siempre, estaba supremo!!
La
verdad, a modo reflexivo, es que creo que esta iniciativa del Pinxu Panxo está
dando mucho juego en el barrio! Nadie en su sano juicio se va a casa a cocinar
cuando puede disfrutar de buena compañía y de pequeños manjares en Juernes! La lástima
es que el asunto empieza a saturarse y hay colas, se acaban pinchos y uno, se
estresa un pelín!
La próxima
incursión, la llevaremos a cabo en la linea azul o verde, que dicen que hay mas
desahogo!!
Seguiremos informando con premura, ya que este blog se ha convertido en la excusa perfecta para ponerse fina, para compartir buenos momentos con los amigos y para descubrir una zona de Barcelona llena de vida!!!