domingo, 18 de enero de 2015

ECHA PAYÀ que esto va de BOCA & BOCA

Al despertarme y abrir la persiana hoy, he visto un sinfín de posibilidades para este domingo soleado!
Así que he convocado a todo el mundo para vermutear!!

En la tónica de seguir probando sitios nuevos y autodescubrirnos la otra Barcelona (esa que va más allá de Poble Sec, Gracia o el Raval), acabamos situando el meeting point en la Plaza Virrei Amat.

He de decir que en mi vida había estado allí y que de hecho pensaba que era una especie de glorieta bastante grande que repartía el tráfico.

Y resulta que en la esquina más meridional de la plaza, tocando al calle Jota, hay una bodega, de las autenticas de verdad, con una terraza estupenda en la que no se oye ningún ruido! La bodega ECHA PAYÀ! Y allí fuimos a parar!




El vermut estaba delicioso. La cerveza tenía que ser Cruzcampo (cosa que para mí, a no ser que esté en el sur, es un sacrilegio) pero el surtido de conservas espinaler que nos pusieron fue estupendo!

Lo que viene siendo una panzá de berberechos, almejas, navajas, mejillones, patatillas fritas y olivillas. Y así en modo avaricia... se podían comer los berberechos a cucharadas!

Y quizás es de abuela, o de gorda, pero cuando la opulencia define a las raciones que uno pide, simplemente parece que incluso esté todo más bueno!

Cuando el viento se levantó ( recordemos que por muy mediterráneos que seamos, estamos en Enero y esto es Barcelona, no Canarias...) nos movimos de sitio.

Apenas caminamos, pues en la misma esquina de la plaza Virrei Amat con el paseo Fabra i Puig, estaba la otra recomendación del gurú del grupo: El BOCA& BOCA


Una  freiduria cerveceria con aires del sur pero con una carta mas compleja que la de la Sureña. Además, allí sí que nos pusimos finicos: pescaito frito, pimientos del padrón, alitas, patatas bravas, chocos, cochinillo al jerez... todo más que rico y aún precio más que competitivo! el servicio correcto, el local estupendo y el ambiente también! 

Además, y esta es otra de esas técnicas de marketing a las que sucumbo vilmente aún sabiendo que de ahorro nasty de plasty... tenían cubos de quintos!!
Eran Moritz... así que nada de Estrella el domingo, pero al menos los quintillos bien fresquitos entraban solos y ayudaban a bajar el desfile de platillos que nos fueron sirviendo hasta bien entradas las 4 y media de la tarde!

Las pequeñas bodegas, las plazoletas soleadas, los locales de picoteo, la buena compañia... esos son los pequeños placeres de la vida que cada domingo intentamos revivir a la hora del vermut!!!

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